Mayo 2017
LA CARRERA SOLIDARIA DEL PADRE CLARET
Os presentamos el final feliz del proyecto en el que nos embarcamos al principio de curso y cuyo objetivo era conseguir que los niños de Copán Ruinas (Honduras) contaran con una escuela digna.
Gracias a vuestras aportaciones esta escuela es ya una realidad y sus alumnos nos lo agradecen de corazón.
Desde la Dirección del Colegio, felicitamos a todos -familias, alumnos, profesores, AMPA, Ayuntamiento de Palencia y Solidaridad globalizada- por haber hecho posible que esta iniciativa se haya llevado a cabo con gran éxito.
Está en nuestras manos, como madres, padres y educadores, construir una sociedad más solidaria, una ciudadanía más comprometida y responsable. Seguramente, todos compartimos este anhelo de construir una sociedad mejor, educar en valores puede ser nuestra mejor contribución.
Durante años, hablar de tráfico orgánico ha sido, en la práctica, hablar de Google. El buscador se convirtió en la puerta de entrada a internet para millones de usuarios y condicionó la forma en que las empresas construían sus páginas web, redactaban contenidos y competían por las primeras posiciones. Pero ese escenario está cambiando a una velocidad que ya no permite considerar la inteligencia artificial como una tendencia secundaria.
La pregunta ya no es si las inteligencias artificiales cambiarán las búsquedas, sino cuánto tráfico serán capaces de generar, qué tipo de visitas producirán y qué papel conservará Google cuando los usuarios empiecen a formular sus necesidades directamente a un modelo de IA.
La investigación de Semrush publicada en 2025 apuntaba a que la búsqueda mediante IA podría superar a la búsqueda orgánica tradicional en generación de visitas hacia los sitios web a comienzos de 2028. La estimación se realizó sobre más de 500 temas y subtemas relacionados con marketing digital y SEO, por lo que no debe interpretarse como una medición universal de todos los sectores, pero sí como una señal relevante de hacia dónde se dirige el mercado.
Y aquí aparece una cuestión especialmente importante: la importancia real del posicionamiento SEO en la actualidad no desaparece con la inteligencia artificial. Cambia su campo de batalla.
El buscador tradicional funciona principalmente mediante una lista de resultados. El usuario introduce una consulta, Google interpreta la intención, ordena las páginas y presenta enlaces que deben ser revisados uno a uno. La inteligencia artificial introduce una capa diferente: el usuario formula una pregunta mucho más amplia y recibe una respuesta sintetizada.
Ese cambio aparentemente sencillo modifica todo el recorrido de búsqueda. Una persona que antes necesitaba realizar cuatro o cinco búsquedas puede resolver buena parte de su investigación mediante una conversación con un sistema de IA. Puede pedir una comparación, solicitar una explicación técnica, plantear restricciones y reformular la pregunta sin abandonar la misma interfaz.
Para una empresa especializada, esto tiene consecuencias directas. Pensemos en una compañía que trabaja en protección pasiva, ignifugación o proyectos técnicos. Su potencial cliente puede no buscar únicamente «ignifugaciones». Puede preguntar qué solución necesita una determinada estructura, qué documentación debe presentar, qué normativa resulta aplicable o qué diferencia existe entre distintos sistemas.
En ese nuevo escenario, las marcas que consiguen convertirse en fuentes reconocibles, fiables y citables adquieren una ventaja de visibilidad diferente de la posición tradicional en Google. Incluso sectores muy concretos, como las ignifugaciones, tienen que empezar a contemplar esta nueva forma de descubrimiento.
La respuesta exige distinguir dos conceptos que con frecuencia se mezclan: superar a Google como buscador y superar la búsqueda orgánica tradicional como fuente de tráfico.
La proyección de Semrush habla fundamentalmente de lo segundo. Su estudio estima que la búsqueda mediante IA podría generar más visitas hacia las páginas web que la búsqueda tradicional a partir de 2028. No significa necesariamente que ChatGPT, Perplexity o cualquier otra plataforma vaya a sustituir a Google como empresa o buscador. De hecho, Google está incorporando sus propias experiencias de búsqueda basadas en IA.
Los datos más recientes de Semrush refuerzan precisamente esa cautela. En su análisis de miles de millones de visitas correspondientes a 2025, el tráfico procedente de sistemas de IA creció un 66 %, pero todavía representaba menos del 0,15 % del tráfico total analizado. En paralelo, la búsqueda orgánica generó más de un billón de visitas y continuó siendo la principal fuente de tráfico entre los canales estudiados.
Por tanto, en 2026 no estamos ante una sustitución consumada. Estamos ante una redistribución progresiva de la atención. La IA crece mucho más deprisa, mientras el buscador tradicional conserva una escala extraordinariamente superior.
Una de las cuestiones más interesantes no está únicamente en cuántas visitas genera cada canal, sino en qué intención tiene el usuario cuando llega a una página.
Semrush estimó en su investigación de 2025 que un visitante procedente de búsquedas mediante IA tenía un valor medio 4,4 veces superior al visitante procedente de búsqueda orgánica tradicional cuando se analizaba la conversión. La explicación planteada por el estudio es que los usuarios de IA pueden llegar a una página después de haber realizado una investigación previa más profunda.
Para una empresa B2B especializada, esta diferencia puede ser especialmente relevante. Un usuario que pregunta a una IA por proveedores, soluciones, requisitos técnicos o empresas especializadas puede encontrarse en una fase avanzada del proceso de decisión. Ya no busca una definición elemental: busca una respuesta que le permita actuar.
Por eso, medir únicamente sesiones puede conducir a conclusiones equivocadas. Una estrategia digital puede recibir menos visitas desde IA que desde Google y, sin embargo, conseguir que determinadas visitas tengan una mayor capacidad de convertirse en solicitudes de presupuesto, llamadas o contactos comerciales.
La aparición de los motores de respuesta no elimina el valor del posicionamiento. En muchos casos, lo aumenta. Los modelos de IA necesitan información disponible en la web para construir respuestas y establecer relaciones entre entidades, conceptos, empresas y fuentes.
Esto significa que una empresa sin presencia digital, sin contenidos especializados y sin señales externas de autoridad parte con una desventaja evidente cuando los sistemas de IA buscan información que puedan utilizar para responder.
El SEO tradicional continúa siendo necesario para conseguir rastreo, indexación, relevancia temática y autoridad. Pero ahora debemos añadir una segunda capa: conseguir que los contenidos sean suficientemente claros, estructurados y sólidos como para que puedan ser comprendidos, seleccionados y citados por sistemas de inteligencia artificial.
En ese sentido, conceptos como entidad, autoridad temática, reputación, menciones externas, datos estructurados, contenido original y consistencia de la información adquieren todavía mayor importancia.
Durante mucho tiempo, el objetivo de una estrategia SEO podía resumirse en una pregunta: «¿En qué posición aparece nuestra página?». El nuevo entorno obliga a formular preguntas adicionales.
¿La empresa aparece cuando un usuario pregunta por sus servicios? ¿La IA reconoce correctamente su especialización? ¿Utiliza su contenido como fuente? ¿Aparece asociada a una determinada localidad? ¿Sus páginas explican con suficiente precisión los servicios que ofrece? ¿Existen terceros que mencionen y respalden esa información?
Esto es particularmente importante en sectores técnicos. Un negocio puede tener una página comercial excelente, pero si carece de contenido que explique con profundidad sus servicios, procedimientos, aplicaciones y contexto normativo, tendrá menos posibilidades de convertirse en una referencia informativa.
Lo mismo ocurre con búsquedas locales. Una empresa que quiere ser reconocida en Sevilla no debería limitarse a repetir «Sevilla» en sus páginas. Necesita construir una presencia digital coherente que explique qué hace, dónde trabaja, qué problemas resuelve y qué experiencia acredita.
En determinados proyectos, incluso expresiones aparentemente alejadas de la actividad principal pueden formar parte de una búsqueda informativa compleja. Por ejemplo, una consulta sobre un certificado contra incendios puede formar parte de una investigación mucho más amplia sobre apertura de establecimientos, documentación técnica o cumplimiento normativo. El contenido debe responder a la necesidad real del usuario y no limitarse a perseguir una palabra clave aislada.
El cambio fundamental consiste en que ya no competimos exclusivamente por un clic. También competimos por ser una fuente de referencia.
Una respuesta generada por IA puede sintetizar información procedente de distintas páginas. En lugar de presentar diez resultados equivalentes, puede seleccionar unas pocas fuentes y construir una explicación conjunta. La visibilidad pasa entonces de la lógica de «posición» a una lógica de «presencia dentro de la respuesta».
Esto convierte la producción de contenido especializado en un activo estratégico. Una empresa de protección contra incendios, por ejemplo, puede desarrollar contenidos que expliquen sistemas, aplicaciones, normativa, mantenimiento, documentación y criterios técnicos. Cuanto más completo sea ese universo temático y más coherente resulte la información, más oportunidades existen de que la marca sea reconocida dentro de su especialidad.
En este contexto, las empresas de ignifugaciones tienen ante sí una oportunidad especialmente interesante: convertir su conocimiento técnico en un patrimonio digital que pueda ser encontrado tanto por buscadores como por sistemas conversacionales.
Plantear el futuro como una batalla entre «Google» e «IA» simplifica demasiado la realidad. Google está integrando inteligencia artificial dentro de su propia experiencia de búsqueda, mientras otras compañías están desarrollando sistemas conversacionales que incorporan capacidades de búsqueda y navegación.
Esto significa que las fronteras entre buscador y asistente están desapareciendo. El usuario no tiene por qué distinguir si está realizando una búsqueda tradicional, consultando una respuesta generativa o utilizando una función de IA integrada en un buscador.
Para las empresas, la consecuencia es clara: no debemos construir una estrategia digital que dependa de una única interfaz. Debemos construir una presencia capaz de sobrevivir a los cambios de interfaz.
Ahí vuelve a cobrar toda su importancia el SEO. Una página técnicamente sólida, con información original, autoridad temática, buena arquitectura y una identidad empresarial coherente puede seguir siendo útil aunque cambie radicalmente la forma en que los usuarios acceden a ella.
La transición no consiste en abandonar Google para empezar a escribir contenidos destinados exclusivamente a ChatGPT. Esa sería una interpretación demasiado superficial del cambio.
Debemos trabajar sobre varios frentes simultáneamente:
La transformación del buscador hace que la estrategia SEO necesite una visión más amplia. Ya no basta con seleccionar palabras clave, crear textos y esperar posiciones. Hay que analizar cómo se comporta cada sector, qué preguntas realizan los usuarios, qué contenidos están siendo citados por los sistemas de IA y qué entidades dominan las conversaciones digitales.
En un mercado local y competitivo, trabajar con una agencia de posicionamiento WEB Sevilla puede permitir estructurar esa estrategia alrededor de objetivos concretos: visibilidad geográfica, autoridad temática, captación de búsquedas transaccionales, contenidos informativos y presencia digital coherente.
La clave está en no enfrentar SEO e inteligencia artificial como dos disciplinas incompatibles. La IA puede utilizarse para analizar grandes cantidades de información, detectar patrones de búsqueda, descubrir preguntas relacionadas y acelerar determinadas tareas de investigación. Pero el conocimiento experto, la revisión editorial y la aportación de valor real siguen siendo decisivos para construir un activo digital sólido.
Todo apunta a que no asistiremos a una sustitución instantánea, sino a una progresiva fragmentación del comportamiento de búsqueda. Habrá usuarios que seguirán utilizando Google de la misma manera, otros que recurrirán habitualmente a ChatGPT, Perplexity, Gemini u otras plataformas y muchos que combinarán ambas vías dentro del mismo proceso de decisión.
De hecho, el análisis de Semrush sobre 2025 muestra precisamente esa convivencia: la búsqueda orgánica continúa dominando el volumen total de visitas, mientras el tráfico de IA crece a una velocidad mucho mayor desde una base todavía pequeña.
Por eso, la cuestión empresarial más importante no consiste en adivinar qué plataforma ganará. Consiste en evitar que nuestra marca desaparezca cuando cambie la forma de buscar.
La inteligencia artificial no convierte el SEO en una tecnología del pasado. Lo convierte en una disciplina todavía más estratégica. Si los usuarios dejan de recorrer diez enlaces para recibir una única respuesta, conseguir que nuestra empresa forme parte de esa respuesta puede resultar tan importante como ocupar una posición destacada en Google.
El dato de 2028 planteado por Semrush debe entenderse como una proyección, no como una fecha inevitable. Además, los datos de 2026 muestran que el tráfico de IA todavía representa una fracción muy pequeña frente al volumen de la búsqueda orgánica tradicional.
Pero precisamente ahí está la oportunidad. No necesitamos esperar a que la transformación sea completa para adaptarnos. Podemos empezar mientras la búsqueda tradicional continúa siendo una fuente fundamental de negocio.
El futuro del posicionamiento será menos parecido a una carrera por una única página de resultados y más parecido a una batalla por la autoridad digital de una marca. Google seguirá siendo relevante, las plataformas de IA ganarán peso y los usuarios alternarán entre unas y otras.
Las empresas que entiendan esta evolución podrán construir contenidos que funcionen en ambos escenarios: páginas capaces de posicionarse en buscadores, responder preguntas complejas, demostrar conocimiento y convertirse en fuentes reconocibles para los nuevos sistemas de búsqueda.
Por tanto, la pregunta «¿superarán las IAs a Google en generación de tráfico?» tiene una respuesta menos sencilla de lo que parece. La IA puede superar a la búsqueda orgánica tradicional en los próximos años, pero no estamos ante la desaparición inmediata de Google. Estamos ante una transformación del concepto mismo de búsqueda.
Y en esa transformación, el SEO no pierde importancia. Cambia de dimensión. La empresa que hoy trabaja su autoridad, su contenido, su relevancia temática y su presencia digital no solo compite por aparecer en Google: está construyendo las señales que mañana pueden determinar si una inteligencia artificial la encuentra, la entiende y la recomienda como fuente.
El fuego obliga a cortar la circulación y provoca más de cinco kilómetros de retenciones en sentido Murcia.
El incendio de un autobús en la A-7 ha obligado a interrumpir la circulación en sentido Murcia durante la madrugada y ha generado importantes problemas de tráfico en uno de los principales accesos a la capital murciana. El suceso tuvo lugar a la altura de La Ñora, dentro del término municipal de Murcia, y afectó a un vehículo de transporte de pasajeros.
Las primeras actuaciones se centraron en controlar las llamas y garantizar la seguridad de la zona mientras se procedía a retirar el autobús afectado. La incidencia provocó una acumulación de vehículos que llegó a superar los cinco kilómetros de retenciones en dirección a Murcia.
El aviso se registró a las 06.29 horas, cuando el autobús circulaba por la A-7 a la altura de la salida próxima a la Universidad Católica San Antonio de Murcia (UCAM), en dirección a Espinardo.
La presencia del vehículo incendiado obligó a cortar temporalmente la circulación para facilitar la intervención de los equipos desplazados hasta el lugar. La afectación sobre la calzada se mantuvo mientras avanzaban las tareas necesarias para extinguir el fuego y retirar posteriormente el autobús.
Hasta el punto afectado se desplazaron efectivos de la Guardia Civil y bomberos del Ayuntamiento de Murcia, que intervinieron en la zona afectada por el fuego y en la gestión de la incidencia.
También se movilizó una ambulancia con personal sanitario del 061, debido a la posibilidad de que alguno de los pasajeros necesitara asistencia médica tras abandonar el vehículo.
En el interior del autobús viajaban 41 pasajeros, que consiguieron abandonar el vehículo por sus propios medios antes de que se completaran las actuaciones de los servicios de emergencia.
Los pasajeros fueron trasladados posteriormente hasta la rotonda situada junto al centro comercial La Noria, donde pudieron permanecer fuera de la zona afectada por el incidente y de la circulación de la autovía.
Entre los ocupantes se encontraba una mujer de 42 años que tuvo que recibir asistencia sanitaria después de sufrir un desvanecimiento relacionado con una crisis de ansiedad.
La pasajera fue evacuada al Hospital Virgen de la Arrixaca para ser atendida. La movilización de los sanitarios permitió valorar su estado después de abandonar el autobús.
En vehículos de transporte, los equipos destinados a actuar frente a un incendio deben encontrarse disponibles y en condiciones adecuadas para su utilización. En determinadas circunstancias, un extintor 9 kg puede formar parte de los medios de protección contra incendios empleados según las características y exigencias aplicables al vehículo o servicio.
La intervención de los equipos especializados resulta especialmente relevante cuando el fuego afecta a un vehículo detenido en una vía de alta capacidad, ya que la actuación debe desarrollarse al mismo tiempo que se garantiza la seguridad de pasajeros, conductores y usuarios de la carretera.
Los medios portátiles de extinción se seleccionan de acuerdo con los riesgos existentes y las características del fuego. Un extintor abc está diseñado para actuar frente a fuegos de determinadas clases, por lo que su elección depende de los materiales susceptibles de arder y de las condiciones de utilización previstas.
En una emergencia de estas características, la actuación de los bomberos permite abordar el incendio con los medios profesionales adecuados y controlar la situación antes de completar la retirada del vehículo de la calzada.
El corte temporal de la A-7 provocó una importante acumulación de tráfico en sentido Murcia. La circulación se vio especialmente afectada durante las primeras horas de la mañana, coincidiendo con un periodo de elevada movilidad por esta vía.
La retirada del autobús resultó necesaria para recuperar las condiciones de circulación y despejar la zona ocupada por el vehículo. Mientras se desarrollaban estas operaciones, la presencia de los servicios de emergencia también obligó a extremar las medidas de seguridad en el entorno del siniestro. Para conocer la opinión de otros expertos, entra enextintoresprotector.com.
El punto principal de la actuación se situó en la A-7, a la altura de La Ñora y junto al entorno de la UCAM, en dirección a Espinardo. Desde allí se extendió la afectación sobre el tráfico debido a la acumulación progresiva de vehículos.
La proximidad de accesos y zonas comerciales contribuyó a que la incidencia tuviera repercusión sobre los desplazamientos hacia Murcia durante las primeras horas de la jornada.
La actuación coordinada de bomberos, Guardia Civil y servicios sanitarios permitió atender tanto el incendio como las consecuencias que tuvo sobre la circulación. Los pasajeros pudieron abandonar el autobús y quedar fuera de la zona directamente afectada, mientras los equipos de emergencia trabajaban para completar la intervención.
Una vez finalizadas las labores sobre la calzada y retirada el vehículo, el objetivo pasó a ser recuperar progresivamente la circulación en la A-7 y reducir las retenciones acumuladas durante la incidencia.