Curso 2016-2016
DECORACIÓN DEL COLEGIO 2016-2017
El tema central de nuestro Proyecto de Lectura durante el curso escolar 2016-2017 es el CÓMIC. Y por eso los pasillos y aulas del cole los hemos decorado de esta manera...
Sistema de extinción de incendios en campanas extractoras
Extintores co2 2 kg
Extintor 6 kg abc
¿Qué permisos necesita un bar para abrir y colocar una terraza en Barrika?
Abrir un establecimiento de hostelería en Barrika (Bizkaia) requiere mucho más que acondicionar un local y comenzar a atender al público. La viabilidad del negocio depende de que el espacio, la actividad prevista y las instalaciones cumplan las condiciones urbanísticas, técnicas y administrativas exigibles. Si además se pretende ocupar el exterior con mesas y sillas, la terraza debe estudiarse como una actuación específica, con sus propios condicionantes.
La Ley 10/2021, de 9 de diciembre, de Administración Ambiental de Euskadi, incluye los bares y cafeterías entre las actividades que pueden quedar sometidas a licencia de actividad clasificada o comunicación previa de actividad clasificada, según su encuadre. El régimen aplicable debe determinarse para cada establecimiento, mientras que la tramitación municipal corresponde al ayuntamiento del término donde se desarrolla la actividad.
Por ello, antes de comprometer una inversión, conviene definir qué tipo de negocio se quiere abrir, comprobar la viabilidad del local y analizar si la terraza forma parte de un proyecto técnicamente autorizable.
La elección del establecimiento es una de las decisiones que más puede influir en el coste final de la apertura. Un local que parece adecuado para un bar puede presentar dificultades para resolver el acceso, los aseos, la evacuación, la ventilación o las instalaciones necesarias.
Antes de firmar un contrato de larga duración o comprar un negocio, resulta recomendable realizar un estudio previo de viabilidad. Esta revisión debe comprobar la compatibilidad urbanística del uso hostelero, las características físicas del inmueble y las condiciones que podrían afectar a la reforma.
También conviene analizar si existe espacio suficiente para una terraza y si su ubicación permite resolver adecuadamente el tránsito peatonal, la accesibilidad y el resto de requisitos municipales. Detectar estas limitaciones antes de iniciar las obras puede evitar gastos que después no resulten recuperables.
La documentación técnica debe describir con precisión el establecimiento y justificar el cumplimiento de las exigencias que correspondan. Su alcance dependerá de la actividad, las instalaciones y el procedimiento administrativo aplicable.
Habitualmente será necesario definir la distribución del local, las superficies, las zonas de público, la barra, los almacenes, los aseos, los recorridos de evacuación y las instalaciones. También deberán estudiarse las condiciones de accesibilidad, salubridad, ventilación, protección contra incendios y aislamiento acústico.
Si el negocio incorpora cocina, música o terraza, estas circunstancias deben quedar reflejadas en el planteamiento técnico. El proyecto presentado y la actividad que finalmente se desarrolle deben ser coherentes, ya que los cambios posteriores pueden obligar a revisar la documentación y las autorizaciones.
La instalación de una cocina profesional puede aumentar considerablemente la complejidad de la reforma. No es lo mismo un establecimiento que sirve bebidas y productos de preparación sencilla que otro equipado con freidoras, planchas, fogones y hornos.
Antes de adquirir maquinaria, es necesario comprobar si el local permite resolver la extracción y evacuación de humos que requiera la actividad. En edificios existentes pueden surgir limitaciones relacionadas con patios, viviendas superiores, elementos comunes, fachadas o recorridos de conductos.
Además, las campanas extractoras industriales deben integrarse en un proyecto que contemple las instalaciones, el mantenimiento y las condiciones de seguridad correspondientes. La viabilidad de la extracción debe estudiarse antes de comprar los equipos, especialmente cuando el negocio depende de una cocina completa.
La protección contra incendios debe analizarse de forma específica para cada establecimiento. No basta con colocar un extintor junto a la entrada: hay que estudiar la evacuación, la ocupación, los recorridos de salida, la señalización, el alumbrado de emergencia y los medios de protección que correspondan.
Los equipos exigibles dependerán de las características del local y de la normativa aplicable. Los extintores deberán ser adecuados a los riesgos existentes, estar correctamente ubicados y mantenerse en condiciones de servicio.
En cocinas profesionales, el riesgo asociado a los aceites y grasas a elevada temperatura requiere una atención especial. Por ello, el proyecto debe valorar si resulta necesario instalar un sistema de extinción automática cocinas, además de los medios manuales y las restantes medidas de seguridad que procedan.
Muchos locales no están preparados para funcionar inmediatamente como bares. Las obras pueden incluir la adaptación de aseos, la creación de una barra, la modificación de accesos, la mejora de la evacuación o la ejecución de instalaciones eléctricas y de fontanería.
También pueden ser necesarias actuaciones de ventilación, extracción, aislamiento acústico, protección contra incendios o adecuación de la cocina. Estas intervenciones deben coordinarse con el título urbanístico que corresponda y con la legalización de la actividad.
Un error frecuente consiste en comenzar la reforma sin haber definido suficientemente el proyecto. El orden más seguro es definir la actividad, estudiar la viabilidad, preparar la documentación técnica, tramitar y ejecutar las obras conforme al proyecto.
La instalación de una terraza no se autoriza automáticamente por el hecho de disponer de un local legalizado. La ocupación del espacio exterior debe estudiarse separadamente y queda condicionada por las normas municipales y las características del lugar.
Entre los aspectos que pueden influir se encuentran la superficie disponible, el tránsito peatonal, la accesibilidad, la ubicación de las mesas y sillas y los elementos exteriores que se pretendan instalar. Si se prevén toldos, rótulos u otras estructuras, también habrá que comprobar si requieren intervención municipal.
La terraza debe formar parte de un planteamiento realista del negocio. Antes de calcular la rentabilidad contando con esas mesas, conviene confirmar que la ocupación resulta viable y que puede resolverse sin comprometer el funcionamiento del establecimiento.
La distribución interior y el equipamiento deben definirse de acuerdo con las necesidades de la actividad. La barra, los espacios de trabajo, los almacenes y las zonas de servicio deben encajar con los recorridos, las instalaciones y las condiciones de seguridad.
En este sentido, Mi Mobiliario Hostelería puede servir como referencia para estudiar el equipamiento profesional que necesita un establecimiento, siempre que la elección del mobiliario se realice después de conocer las dimensiones del local y las exigencias del proyecto. La compra de mesas, armarios o maquinaria debe coordinarse con la distribución definitiva para evitar modificaciones posteriores.
La normativa ambiental vasca diferencia las actividades sometidas a licencia municipal de actividad clasificada de aquellas que pueden tramitarse mediante comunicación previa. La Ley 10/2021 establece esta clasificación en sus anexos I.C e I.D.
Los bares y cafeterías pueden quedar encuadrados en uno u otro régimen, por lo que no resulta correcto afirmar que todos necesitan exactamente la misma licencia. La clasificación debe realizarse atendiendo a las características concretas del establecimiento y de la actividad proyectada.
Cuando corresponda una licencia de actividad clasificada, la solicitud debe presentarse antes de iniciar la explotación. La normativa contempla un procedimiento específico, con información pública durante un mes y un plazo máximo de cuatro meses para resolver y notificar la concesión o denegación.
Si el establecimiento queda sujeto a comunicación previa, ello no significa que pueda abrir sin cumplir los requisitos técnicos y administrativos. La documentación necesaria debe estar preparada y la actividad debe ajustarse a las condiciones exigibles.
Comprar o alquilar un establecimiento existente puede simplificar algunas actuaciones, pero no elimina la necesidad de revisar su situación administrativa. Una licencia antigua no convierte automáticamente en legales todas las reformas o ampliaciones realizadas posteriormente.
Antes de asumir el negocio, conviene comprobar la actividad autorizada, la distribución, la superficie, la cocina, las instalaciones, el aforo y las obras ejecutadas. También es importante verificar que la realidad actual coincide con la documentación disponible.
La revisión debe incluir las instalaciones de climatización y extracción, así como las posibles modificaciones posteriores. Si se pretende cambiar sustancialmente la actividad, incorporar una cocina o ampliar la terraza, será necesario estudiar de nuevo las condiciones técnicas y administrativas.
Los procedimientos municipales de licencia de actividad clasificada y comunicación previa de actividad clasificada corresponden al ayuntamiento del municipio donde se desarrolla la actividad. En el caso de un establecimiento situado en Barrika, la tramitación municipal corresponde al ayuntamiento de Barrika, sin perjuicio de los informes o intervenciones de otras administraciones que puedan resultar necesarios.
La documentación concreta dependerá del procedimiento aplicable, pero puede incluir memoria descriptiva, planos de situación y distribución, superficies, instalaciones, justificación de accesibilidad, evacuación, protección contra incendios, ventilación y condiciones acústicas.
Si existen obras, también deberá tramitarse la intervención urbanística correspondiente. Las instalaciones sujetas a reglamentación específica tendrán que ejecutarse y legalizarse conforme a sus respectivas disposiciones.
No existe un presupuesto único para todos los establecimientos. El coste dependerá del estado inicial del local, el modelo de negocio y el alcance de la reforma.
Entre los conceptos que deben contemplarse figuran el proyecto y la asistencia técnica, las tasas municipales cuando correspondan, las obras, las instalaciones, el aislamiento acústico, la electricidad, la fontanería, la ventilación, la extracción de humos, la protección contra incendios, la accesibilidad, el mobiliario y la maquinaria de hostelería.
Por ello, la comparación entre locales debe hacerse teniendo en cuenta el coste total de implantación, no únicamente el alquiler mensual. Un establecimiento aparentemente económico puede requerir una reforma integral que encarezca considerablemente la inversión.
El proceso puede organizarse en una secuencia práctica:
Definir la actividad: bar, cafetería, bar-restaurante, restaurante, con cocina o sin cocina, con música o sin música y con terraza o sin ella.
Buscar un local adecuado y comprobar sus características.
Realizar una visita técnica antes de comprometerse económicamente.
Comprobar la compatibilidad urbanística del uso hostelero.
Determinar el régimen ambiental y administrativo aplicable.
Diseñar la distribución y las instalaciones conforme a las necesidades del negocio.
Preparar la documentación técnica necesaria.
Tramitar las actuaciones administrativas ante el ayuntamiento y demás organismos cuando proceda.
Ejecutar las obras conforme a la documentación presentada.
Legalizar las instalaciones que lo requieran.
Instalar y verificar las medidas de seguridad y protección contra incendios.
Presentar la documentación necesaria para el inicio de la actividad conforme al procedimiento aplicable.
Seguir este orden reduce el riesgo de tener que deshacer trabajos ya ejecutados o de adquirir maquinaria que después no pueda instalarse adecuadamente.
La posibilidad de iniciar la actividad dependerá del régimen administrativo aplicable y de que se hayan cumplido correctamente todos los requisitos previos exigibles. No debe confundirse una actividad sometida a licencia con otra sometida a comunicación previa.
Las actividades incluidas en el Anexo I.C están sometidas a licencia municipal de actividad clasificada, mientras que las del Anexo I.D se encuentran bajo el régimen de comunicación previa. Por eso, antes de establecer un calendario de apertura, es necesario clasificar correctamente la actividad y conocer las condiciones que deben cumplirse.
Un establecimiento que prepare, almacene o sirva alimentos debe cumplir las obligaciones higiénico-sanitarias correspondientes. Las zonas de almacenamiento, preparación, conservación y servicio deben organizarse de forma adecuada y mantenerse en condiciones higiénicas.
La actividad real debe coincidir con la prevista. No es lo mismo servir bebidas y productos de preparación sencilla que desarrollar una cocina completa con materias primas, elaboración, refrigeración, congelación y servicio de comidas.
Cuanto mayor sea la complejidad gastronómica, más importante resulta diseñar correctamente los flujos de trabajo, el almacenamiento, la limpieza y el equipamiento. Esta planificación debe integrarse con el resto del proyecto de apertura.
Sí. El estudio previo permite conocer cuánto habrá que invertir para poder abrir legalmente el establecimiento y ayuda a evitar decisiones económicas basadas únicamente en el precio del alquiler.
Durante la revisión pueden detectarse necesidades de aislamiento acústico, adaptación de aseos, modificación de instalaciones eléctricas, mejora del acceso, ventilación o extracción. Con esta información es posible negociar mejor las condiciones del contrato, solicitar una carencia para ejecutar las obras o descartar un local que no resulte rentable.
La decisión más importante se toma antes de comenzar la reforma: elegir un establecimiento que pueda adaptarse a la actividad prevista y a las condiciones de la terraza. Una planificación ordenada permite reducir riesgos y facilita que la apertura se desarrolle conforme a los requisitos aplicables.