PROGRAMA JUEGOS POPULARES
Escrito por PADRE CLARET CEIP, martes 23 de mayo de 2017 , 11:19 hs , en Proyectos

23 de mayo de 2017

ENTREGA DE PREMIOS PROGRAMA JUEGOS POPULARES 2016-2017

Otro año más hemos cumplido con nuestro objetivo de CONOCER Y PRACTICAR las diferentes modalidades de juegos populares y tradicionales. Esto sería imposible sin la colaboración de los  monitroes voluntarios del Club Castilla de Palencia y los maestros de los colegios que hemos participado. GRACIAS a este programa hemos conseguido que estos juegos permanezcan en nuestros niños y podamos trasmitir todo el peso cultural que tienen. También nos ha permitido poder compartir con alumnos de otros coles momentos muy agradables durante las competiciones.

  

Nuestro agradecimiento, también, al Patronato Municipal de Deportes el apoyo que brinda a esta actividad año tras año.

 

Esperamos seguir contando con esta actividad el próximo curso.

 



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  • Extintores baratos el jueves 2 de diciembre de 2021, 06:08 hs

    Mobiliario hosteleria

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    Mesa acero inoxidable

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    Campana extractora industrial

    Extincion automatica cocinas

    Muebles a medida en acero inox

    Mesas de acero inoxidable

    Mesa de trabajo acero inoxidable

    Mesa de acero inox

    Mesas de acero inoxidable baratas

    Mesas de acero inoxidable para hosteleria

    Extractor cocina industrial

    Extractor de humo industrial

    Campana de cocina industrial

    Campana extractora hosteleria

    Campana extractora acero inoxidable

  • Lesla G. el miércoles 9 de septiembre de 2026, 15:54 hs

    Extintores para Salas de Monitorización de Seguridad (CCTV): errores comunes al elegir la protección de tu sala de videovigilancia

    Los errores que pueden dejar una sala CCTV sin protección adecuada.

    Una sala de monitorización de seguridad concentra una infraestructura tecnológica que rara vez puede detenerse. Monitores, ordenadores, servidores, grabadores, sistemas de almacenamiento, equipos de comunicaciones y dispositivos eléctricos trabajan durante horas, en muchos casos de manera ininterrumpida. Un fallo en cualquiera de estos elementos puede provocar sobrecalentamientos, cortocircuitos o incidencias capaces de generar un conato.

    El problema no termina con la elección de un extintor. Una mala ubicación, una capacidad inadecuada, la utilización de un agente poco apropiado o la falta de mantenimiento pueden convertir una medida destinada a controlar un fuego inicial en una fuente adicional de daños. En una sala donde un único rack puede concentrar numerosos dispositivos, las consecuencias económicas y operativas de una descarga incorrecta pueden ser considerables.

    Error 1: elegir el extintor únicamente por su capacidad

    Uno de los fallos más habituales consiste en pensar que un extintor de mayor tamaño será necesariamente más eficaz. La capacidad constituye solo uno de los factores que deben analizarse.

    En una sala CCTV pequeña, un equipo demasiado pesado puede resultar difícil de manipular. En una instalación con numerosos racks, servidores y cuadros eléctricos, un dispositivo con una carga insuficiente puede no proporcionar una respuesta adecuada ante determinados riesgos. La selección debe guardar relación con el riesgo, la distribución del recinto, la accesibilidad y las características generales de la instalación.

    La solución pasa por evitar decisiones basadas exclusivamente en kilos y valorar la naturaleza del fuego previsible, la ubicación de los equipos y la dotación de protección contra incendios exigida.

    Error 2: utilizar polvo ABC sin valorar los daños sobre la electrónica

    El polvo ABC presenta una gran versatilidad y puede resultar adecuado para diferentes tipos de fuego. Sin embargo, descargarlo sobre una sala repleta de electrónica puede generar daños adicionales.

    El agente puede introducirse en ventiladores, conectores, fuentes de alimentación, placas, teclados, racks y otros componentes. Incluso cuando el fuego queda controlado, la contaminación provocada por el polvo puede obligar a realizar trabajos de limpieza, sustitución o revisión de equipos que inicialmente no habían resultado afectados por las llamas.

    Cuando el riesgo concreto se encuentra relacionado con determinados equipos eléctricos y electrónicos, conviene estudiar si un agente que no deje residuos resulta más conveniente. La clave está en diferenciar entre la capacidad de extinguir un fuego y las consecuencias posteriores de utilizar un determinado agente.

    Error 3: instalar un extintor CO₂ sin analizar el resto de combustibles

    El extintor co2 5 kg puede ser una alternativa de interés para determinadas salas con elevada concentración de equipos eléctricos y electrónicos. Su capacidad superior frente a formatos más pequeños puede aportar una descarga mayor, aunque también aumenta el peso del equipo y las exigencias de manipulación.

    El error aparece cuando se interpreta que la presencia de servidores, cámaras, monitores o grabadores convierte automáticamente al CO₂ en el único medio necesario. Una sala CCTV también puede contener mobiliario, documentación, embalajes, revestimientos, cableado y otros materiales combustibles. Por ello, la protección debe contemplar el conjunto del riesgo y no únicamente la electrónica.

    Antes de instalar un equipo de 5 kg conviene comprobar dónde se ubicará, quién podrá utilizarlo y qué otros medios de protección existen en el establecimiento.

    Error 4: colocar el extintor demasiado cerca del foco de riesgo

    Un extintor puede cumplir todas las condiciones técnicas y, aun así, estar mal situado. Ocurre cuando se coloca junto al elemento que presenta mayor probabilidad de originar un incendio, obligando a aproximarse al foco para poder utilizarlo.

    Un rack con numerosos equipos, un cuadro eléctrico o una zona de alimentación pueden convertirse en obstáculos durante una emergencia. Si el fuego bloquea precisamente el recorrido hacia el extintor, el equipo deja de ser accesible cuando más se necesita.

    La ubicación debe permitir alcanzar el medio de extinción sin atravesar una zona comprometida por las llamas o el humo, además de respetar las condiciones reglamentarias correspondientes.

    Error 5: ocultar el extintor detrás de mobiliario o equipamiento

    Las salas de control suelen modificarse con el paso del tiempo. Se incorporan nuevos monitores, mesas, armarios, racks, servidores y sistemas de almacenamiento. Una ubicación que inicialmente era visible puede quedar parcialmente bloqueada meses después.

    El extintor co2 destinado a intervenir sobre determinados riesgos eléctricos debe mantenerse claramente localizado y accesible. Es un error colocar una unidad detrás de una puerta, debajo de una mesa o junto a cajas que dificulten su extracción.

    La solución es revisar periódicamente el entorno inmediato del equipo y comprobar que continúa siendo visible, accesible y fácilmente identificable.

    Error 6: olvidar la señalización del medio de extinción

    En una sala con numerosas instalaciones, la identificación rápida de los equipos puede resultar complicada. Racks, mamparas, armarios técnicos y cableado pueden dificultar la localización visual de un extintor.

    La señalización permite identificar la posición del medio de protección y facilita su localización en situaciones en las que el tiempo disponible para reaccionar es limitado. No sirve de nada disponer de un equipo correctamente mantenido si una persona no puede localizarlo con rapidez.

    La prevención del problema pasa por mantener la señalización visible y en condiciones adecuadas, evitando que quede tapada por elementos incorporados posteriormente.

    Error 7: confundir protección eléctrica con protección integral

    Los equipos CCTV funcionan con electricidad, pero eso no significa que todos los incendios que puedan producirse en la sala sean exclusivamente eléctricos.

    Una fuente de alimentación puede originar una incidencia, pero las llamas podrían propagarse posteriormente a otros materiales combustibles. Del mismo modo, un incendio que comienza en una papelera, mobiliario o material almacenado no tiene necesariamente las mismas características que uno originado dentro de un dispositivo electrónico.

    Por esta razón, el diseño debe contemplar los distintos riesgos existentes en el recinto, sin reducir toda la estrategia de protección a la presencia de un único tipo de extintor.

    Error 8: no actualizar la protección cuando crece la instalación

    La ampliación tecnológica de una sala CCTV suele producirse de forma progresiva. Se añaden servidores, cámaras, grabadores, sistemas de almacenamiento, baterías, switches y nuevos armarios de comunicaciones.

    El incremento de equipos modifica la carga y distribución del riesgo. También puede cambiar los recorridos de acceso, generar zonas más calientes o dificultar la visibilidad de los medios manuales.

    Una sala que estaba correctamente equipada cuando contaba con dos racks puede necesitar una nueva valoración después de incorporar cinco o seis. La medida más eficaz consiste en revisar la protección cada vez que se produzcan cambios relevantes en la configuración del recinto.

    CO₂ frente a polvo ABC: por qué la elección del agente importa

    El dióxido de carbono tiene una característica especialmente relevante para determinadas aplicaciones: después de su descarga no deja residuos sólidos. Esta particularidad resulta interesante en espacios donde existen ordenadores, servidores, grabadores, monitores y equipos de comunicaciones.

    El polvo ABC, por su parte, ofrece una utilización más versátil frente a diferentes fuegos, pero puede contaminar numerosos componentes electrónicos. No se trata de afirmar que uno sea universalmente superior al otro, sino de seleccionar el agente en función del riesgo que debe cubrir.

    En una instalación correctamente diseñada pueden coexistir diferentes medios de extinción. El objetivo es que cada equipo responda a los riesgos para los que resulta apropiado.

    ¿Extintor de 2 kg o de 5 kg para una sala de videovigilancia?

    La elección entre diferentes capacidades no debe realizarse únicamente observando el tamaño del recinto. Un espacio reducido puede contener una elevada concentración de servidores, baterías y equipos eléctricos, mientras que una sala de mayor superficie puede presentar una distribución tecnológica menos intensa.

    Un equipo de 2 kg suele ofrecer ventajas relacionadas con su tamaño y manejabilidad. Puede resultar apropiado para determinadas zonas técnicas o como protección complementaria, siempre que sea adecuado para el riesgo.

    Un modelo de 5 kg aporta una mayor cantidad de agente, pero también supone un equipo más pesado. Esto obliga a valorar la capacidad de manipulación de las personas que previsiblemente podrían utilizarlo.

    La decisión debe considerar riesgo, capacidad, accesibilidad, eficacia, ubicación y dotación general de protección contra incendios.

    El peligro de olvidar los sistemas SAI y las baterías

    Las instalaciones CCTV de cierta entidad suelen disponer de sistemas de alimentación ininterrumpida para mantener operativos los equipos cuando se produce un fallo eléctrico. Estos sistemas pueden incorporar baterías con características específicas.

    No resulta adecuado asumir que cualquier incendio relacionado con una batería puede solucionarse de la misma forma que un fuego eléctrico convencional. La tecnología utilizada, la capacidad instalada y las condiciones de almacenamiento energético pueden modificar el comportamiento del incendio.

    En especial, determinadas baterías de ion-litio pueden presentar fenómenos de fuga térmica y riesgo de reignición. Por ello, cuando existen sistemas SAI de cierta entidad, resulta necesario identificar correctamente la tecnología de almacenamiento energético y valorar sus riesgos específicos.

    Racks y servidores: un punto crítico dentro de la sala

    Los racks concentran una gran cantidad de equipos en un espacio reducido. Servidores, switches, fuentes de alimentación, unidades de almacenamiento y sistemas de conexión pueden trabajar simultáneamente y generar calor.

    Una avería eléctrica, una conexión defectuosa, un componente deteriorado o un problema de ventilación puede provocar un incremento anormal de temperatura. El riesgo aumenta si la circulación de aire se ve limitada por una distribución incorrecta del equipamiento.

    El extintor constituye únicamente uno de los elementos de la estrategia de protección. La instalación puede requerir también detección, alarma, control de las condiciones eléctricas, ventilación adecuada y otras medidas, dependiendo de las características del establecimiento.

    ¿Qué ocurre cuando el fuego se inicia dentro de un rack?

    Un incendio dentro de un armario técnico presenta una dificultad añadida: el foco puede quedar parcialmente encerrado entre equipos, bandejas y cableado.

    La actuación con un extintor portátil exige valorar siempre si existe una situación de conato y si la intervención puede realizarse sin poner en peligro a las personas. Abrir un recinto afectado por un incendio sin conocer sus condiciones puede modificar el desarrollo del fuego y aumentar la exposición al humo.

    Cuando el incendio está desarrollado, existe una gran cantidad de humo o no es posible intervenir con seguridad, la prioridad debe ser abandonar la zona y activar los procedimientos de emergencia establecidos.

    La importancia del mantenimiento de los extintores

    Un equipo colocado en una sala CCTV no puede quedar fuera de las revisiones habituales. El mantenimiento debe realizarse conforme a las operaciones y periodicidades que correspondan según la reglamentación aplicable.

    También es necesario comprobar visualmente que el extintor continúa en buenas condiciones, que no presenta daños apreciables y que su acceso permanece libre.

    Las modificaciones del recinto son uno de los factores que más fácilmente pasan desapercibidos. La instalación de un nuevo armario o rack puede bloquear un equipo que anteriormente estaba perfectamente accesible.

    Una revisión eficaz debe comprobar estado, accesibilidad, señalización y mantenimiento reglamentario.

    Comprar un extintor para CCTV: el precio no debe ser el único criterio

    El coste puede influir en la decisión de compra, pero escoger un equipo exclusivamente por su precio puede generar una protección inadecuada.

    Antes de adquirir un extintor conviene conocer el tipo de riesgo, la capacidad necesaria, la ubicación prevista y las características técnicas del producto. También deben comprobarse las certificaciones, marcado, documentación y condiciones de comercialización correspondientes.

    Para localizar diferentes opciones disponibles en el mercado puede consultarse  https://www.comprarextintoresbaratos.es, teniendo siempre presente que la compra debe responder a las necesidades concretas de la instalación y no únicamente a una diferencia de precio.

    Una sala CCTV necesita una estrategia de protección completa

    La protección de una sala de monitorización no debería reducirse a colocar un extintor junto a un rack. La infraestructura puede incluir equipos eléctricos, electrónica sensible, baterías, cableado y materiales combustibles con comportamientos diferentes ante un incendio.

    El diseño debe considerar qué puede originar el fuego, qué elementos pueden resultar afectados, cómo se detectaría la incidencia, dónde están situados los medios manuales y qué agente resulta adecuado para cada riesgo.

    La selección de los extintores también debe integrarse con las restantes medidas exigibles en el establecimiento. Dependiendo de las características del recinto, pueden existir necesidades relacionadas con detección, alarma, señalización, compartimentación, alumbrado de emergencia u otros sistemas.

    Una sala de videovigilancia puede ser un elemento esencial para la seguridad de un edificio, una industria, un comercio, un hotel o una infraestructura. Por eso, una incidencia en sus equipos puede tener consecuencias que vayan mucho más allá de los daños materiales directos. La elección correcta de los medios de extinción, su ubicación y su mantenimiento permiten reducir los errores que más fácilmente comprometen la protección de una instalación tecnológica.